Unos tres kilos de este tipo de dulces al año por persona. Una cifra baja en comparación a países como Alemania, Dinamarca y Reino Unido, y similar a las de Portugal y Austria.

Los caramelos no son sólo una delicia para los niños, también los adultos son muy
golosos, sin embargo las preferencias entre personas de edades diferentes varían mucho.
Mientras que los más pequeños disfrutan más de las típicas chucherías de kiosco, tales como gominolas, regalices y gelatinas, los mayores recurren con más frecuencia a caramelos balsámicos, tofees y los chicles sin azúcar.

Respecto a estos últimos, cada vez están más de moda entre la población. Mientras que hace años, comer chicle era considerado de mala educación, hoy constituye la mejor opción para proteger los dientes y fomentar la salivación, sobre todo cuando es imposible cepillarse los dientes después de comer. La aplicación de sustancias como el xylitol y el sorbitol permite aportar al chicle una sensación de frescor que muchos consumidores agradecen.
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ResponderEliminarpss me parecio muy interesante tu tema creo q tu informacion esta muy completa y no es aburrida jeje XD
ResponderEliminarADIOS! SUERTE!